viernes, 25 de septiembre de 2015

El Chori


Silvano Shueg Hechevarría "El Chori"
Percusionista ( tocó bongos , cencerros , tambor )
Nació el 6 de enero de 1900 en Santiago de Cuba.
Falleció en abril de 1974 en La Habana.
Llegó a La Habana en 1927.
Rápidamente hace su debut en la Academia de Baile Marte y Belona, recinto donde se aprendía a bailar pagando una moneda por pieza.
De la Academia de Baile se trasladó en tranvía hasta la Playa de Marianao, imán de los que buscaban cama y mesa en la dinámica noche Habanera. El periodista y escritor Leonardo Padura Fuentes cuenta que el músico, con mucho atrevimiento y seguridad llegó hasta el club Los Tres Hermanos y pidió una oportunidad para demostrar quién era él.
El músico negro, que se hacía llamar Choricera, con su raro atuendo: pañuelo rojo atado al cuello, cruz de madera colgada al cuello y algo de misterio, pidió algunas botellas de cerveza, las llenó con agua a distintas alturas, las colocó sobre la mesa, profirió entonces un grito espantoso, abrió los ojos desorbitados, sacó la lengua y con sus baquetas empezó a extraer raros sonidos muy recónditos a aquella hilera de botellas que sonaban como una marimba.
Cantaba con una voz gruesa, ronca, gastada y profunda, como salida de la selva. A veces se asemejaba a algo así como si fuera un juicio. Aquello parecía surrealista, es lo que llama la gente de la farándula algo excéntrico y eso es lo que se busca en estos espacios para borrachos y gente de toda clase. Los temas que ejecutaba llevaban el nombre de La Choricera, Hayaca de maíz, Frutas del Caney, Enterrador, No la llores.
Después las ocurrencias fueron muchas: incluyó timbales, bocinas, sartenes y demás instrumentos extraños en aquellas veladas que comenzaban a llenarse. Por allí pasaron estrellas rutilantes al nivel de: Agustín Lara, Cab Calloway, Gary Cooper, Toña la Negra, Berta Singerman, Errol Flynn, Ernest Hemingway, María Félix, Imperio Argentina, Josephine Baker, Pedro Vargas, Marlon Brando. Y de Cuba: El Benny Moré, Barbarito Diez, Ernesto Lecuona, Juana Bacallao, Celeste Mendoza, La Lupe, Rita Montaner y todos los que llegaban curiosos por aquellos cabaretuchos tan llamativos.
En marzo de 1961 el periodista Orlando Quiroga en su sección "El sonido de la semana" publicaba para la revista Bohemia: "El Chori hace una música nerviosa, es una nueva raza de artistas que obedece al corazón, al estallante clamor de la sangre y no a la regla preestablecida que fijaba el turismo y unos cuantos empresarios sin inteligencia. El Chori es algo más que un excelente payaso, con su retahila de timbales, botellas y sartenes es un fenómeno musical. Un ejemplo vivo de intuición creadora".
Por ese motivo en 1956, hasta La Choricera llega nada menos que el monstruo del cine Marlon Brando. No le interesó conocer los fastuosos cabarets Tropicana, Sans Soucí, ni Montmartre, sino pidió que lo llevaran a la Playa de Marianao a conocer al Chori. "Quiero encontrarme con la auténtica música cubana". Después de disfrutar estupefacto aquel show, propuso al Chori llevarlo a Hollywood para mostrar al público su inmenso talento. Para hacer el cuento corto, el percusionista fue llevado por el agente teatral hasta el aeropuerto de Rancho Boyeros. En el momento de la partida, el músico dijo ir a tomarse un café y desapareció. Un tiempo después ya estaba en su cueva con un trago de ron y diciendo a sus amigos "Ni por aire ni por agua voy a ningún lado".
rey se mantuvo hasta 1963 en la Playa de Marianao, el show se fue apagando, el músico se refugió en su laberinto, un viejo caserón solariego de Edif. 723 en La Habana Vieja. Allí vivía abandonado, solamente acompañado por un altarcito de Santa Bárbara rodeada de orishas. El edificio ya desapareció.

Fuente : Por: Rafael Lam




Imagenes de la Playa de Marianao y del Chori en el documental P.M. de Saba Cabrera Infante y Orlando Jimenez Leal .

1 comentario:

  1. Excelente blog!! Sólo una precisión: esta imagen corresponde al documental LA HERRERIA DE SIRIQUE, de Héctor Veitía (Cuba) y no al documental P.M.

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